El Departamento de Salud del estado de Nueva York urge a los padres a seguir una serie de recomendaciones importantes para la seguridad de los niños durante el verano
Medidas de seguridad en las piscinas y al montar en bicicleta indispensables para prevenir accidentes
ALBANY, N.Y. (18 de julio de 2008) – Para los niños, un verano no sería verdaderamente un verano sin ir a nadar en la piscina más cercana o pasearse en bicicleta por el vecindario. Pero estas actividades en apariencia tan inocentes pueden resultar peligrosas si no se siguen ciertas medidas de seguridad importantes, y pueden producir heridas, lesiones e incluso la muerte.
El Comisionado de Salud del estado de Nueva York, Richard F. Daines, encarece a los padres que sigan ciertas recomendaciones sencillas cuando los niños vayan a nadar o montar en bicicleta para asegurarse de que permanezcan seguros y saludables a lo largo de todo el verano.
"Una de las cosas más importantes que los padres pueden hacer por el bien de sus hijos es instruirse a sí mismos sobre la seguridad infantil, así como seguir algunas recomendaciones sencillas de seguridad para ayudar a prevenir lesiones innecesarias, dijo el Comisionado Daines. "A pesar de que el verano es una época para relajarse, los padres no deberían bajar la guardia en ningún momento, pues es precisamente entonces cuando suceden los accidentes que se podrían haber prevenido".
Lamentablemente, más de la mitad de los casos de niños menores de cinco años que mueren ahogados tiene lugar en las piscinas de familiares muy cercanos. Se trata de tragedias que ocurren veloz, silenciosamente, y con frecuencia cuando los menores se quedan solos y sin supervisión durante un breve lapso.
Para reducir el riesgo de que un pequeño se ahogue, los padres deberían seguir las siguientes normas:
- Asegurarse de que los niños estén bajo la supervisión constante de un adulto siempre que se encuentren cerca o en el interior del agua.
- Rodear la piscina, el Jacuzzi o el spa con una cerca que mida al menos cuatro pies de altura, con tablones que estén separados uno del otro menos de cuatro pulgadas.
- Asegurarse de que el portón de la cerca se cierre por sí mismo, que el pestillo se ajuste automáticamente al cerrarse y que quede a una altura fuera del alcance de los niños.
- Retirar flotadores, pelotas y todo tipo de juguetes de la piscina y las zonas aledañas inmediatamente después de que se usen. (La presencia de estos objetos puede animar a los niños a entrar en el área de la piscina o a inclinarse sobre la piscina con riesgo de caer en ella).
- Aprender las técnicas de Resucitación Cardiopulmonar (CPR, por sus siglas en inglés), las de primeros auxilios y las de rescate en el agua.
Además de las piscinas, también las bicicletas pueden ser peligrosas para los niños cuando montan sin casco protector. Cada año en el estado de Nueva York más de 600 personas sufren lesiones de gravedad mientras montan en bicicleta y el 40% de ellos debe ser hospitalizados. De este porcentaje casi la mitad pierde la vida a causa de lesiones cerebrales traumáticas.
Según el Centro Federal para la Prevención y el Control de las Enfermedades, los niños tienen un riesgo particularmente alto de sufrir lesiones cuando practican deportes en ruedas; de hecho suman más de la mitad de las personas en el país que se lesionan montando en bicicleta y deben ser atendidas en las secciones de urgencias de los centros de salud.
Para prevenir las lesiones cerebrales traumáticas en los niños, los padres deben obedecer la ley del estado de Nueva York que requiere que todos los menores de 14 años utilicen un casco protector apropiado cuando monten en bicicleta, patinen, monten en patineta (scooter) o en monopatín (skateboard).
No sólo es imperativo que un niño utilice casco protector en estas ocasiones, sino también que se ajuste a la cabeza apropiadamente para asegurar la mayor protección posible. Los cascos para bicicleta, cuando están adecuadamente ajustados y se usan correctamente, pueden reducir en un 85% el riesgo de lesiones en el cráneo y en un 88% las lesiones cerebrales traumáticas.
Para asegurarse que un niño utilice el casco idóneo y que le ajuste correctamente, los padres deben seguir las siguientes recomendaciones:
- Buscar un casco para bicicleta que tenga la etiqueta de la Comisión para la Seguridad de Productos del Consumidor de los etados Unidos (CPSC por sus siglas en inglés) para asegurarse de que reúna los requisitos estipulados por esta entidad.
- Medir la circunferencia de la cabeza del niño y conseguir un casco que se ajuste a esa medida.
- Para los niños más pequeños y los nenes, conseguir cascos específicamente diseñados para tales edades.
- Asegurarse de que el casco permanezca en una posición pareja sobre la cabeza del niño, no inclinado hacia la parte de atrás.
- Ajustar las correas o tirantes del casco para que quede cómodo y preciso.
- El casco no debería moverse de lado a lado o de adelante hacia atrás.
- Enseñar a los niños a tener siempre las correas o tirantes del casco abrochados cuando estén montando en bicicleta.
- No usar nunca cascos diseñados para propósitos diferentes, como por ejemplo cascos para andar en motocicleta o en motonieve, ya que podrían presentar dificultades para mantener el equilibrio o podrían interrumpir la visión del niño, dos circunstancias que pueden producir una caída o accidente.
Para mayor información sobre seguridad, contactar a: Oficina de Prevención de Lesiones del Departamento de Salud Teléfono 518-473-1143, http://www.nyhealth.gov/environmental/


