El Departamento de Salud recomienda no comer hongos silvestres
Una muerte y dos casos de hospitalización en el estado por esta causa
ALBANY, N.Y.–El Departamento de Salud del estado de Nueva York urge a los neoyorquinos a no ingerir hongos silvestres, después de la muerte a mediados del mes pasado de un residente del condado de Westchester a raíz de comer hongos silvestres que resultaron tóxicos.
Además, dos residentes del condado de Rensselaer fueron hospitalizados este mes con dolencias severas por la misma causa.
"Ingerir hongos silvestres sin la certeza de que es seguro hacerlo, puede tener muy graves consecuencias", afirmó Edward Horn, director de Evaluación Medioambiental del Departamento de Salud del estado. "Muchos tipos de hongos que crecen en el Noreste contienen toxinas y pueden resultar fatales si se comen. No ingiera hongos silvestres a menos que sepa de una fuente muy confiable que son comestibles".
Los hongos silvestres crecen en distintas áreas del estado y se multiplican bajo condiciones climáticas húmedas. Tanto la persona que falleció como las dos que fueron hospitalizadas comieron un tipo de hongo silvestre altamente tóxico llamado Amanita bisporigera, conocido también como "ángel de la muerte" o "ángel destructor".
Si alguien sospecha que está sufriendo una intoxicación accidental con hongos, de inmediato debe llamar a los Centros Regionales de Control de Envenenamiento del estado de Nueva York en el teléfono 1-800-222-1222, buscar atención médica e informar a quien lo atienda que ha consumido hongos silvestres. Las personas que los han ingerido pueden experimentar los síntomas sólo después de que pasen unas horas o incluso unos días de la ingestión. Proporcionar una descripción del hongo que se comió o decirle al médico de qué tipo de hongo se trataba, puede resultar muy útil para el diagnóstico y el tratamiento.
El ingerir hongos Amanita puede causar dolores abdominales, calambres, vómitos, diarrea, deterioro del hígado, e incluso la muerte. Los síntomas abdominales pueden atrasarse hasta pasadas ocho a diez horas del momento de la ingestión, de modo que es posible que las víctimas no conecten en un principio sus síntomas con los hongos silvestres. Los síntomas gastrointestinales iniciales pueden disminuir, pero todavía es posible que ocurra un daño severo al hígado, y algunas víctimas pueden sufrir un colapso total del hígado y requerir un transplante de este órgano para sobrevivir.
Comer otros tipos de hongos silvestres puede producir también síntomas distintos de intoxicación, incluyendo insensibilidad, sensación de hormigueo, episodios sicóticos (alucinaciones), dolores de cabeza, sudor abundante, depresión y síntomas cardiovasculares.
Los padres deben hacer lo posible para que los niños no se acerquen a los hongos silvestres y asegurarse por completo de que no los coman ni se los lleven a la boca.
Los hongos que crecen en otros países pueden tener marcadas diferencias con los que crecen de manera silvestre en el estado de Nueva York. "Los hongos, al igual que los árboles y las flores silvestres presentan diferencias en distintas partes del mundo", explica Horn. "Las reglas para identificar los hongos silvestres comestibles que se aplican en Asia o Europa es posible que no resulten aplicables a los hongos que se encuentran en los estados Unidos".
Hongos Amanita bisporigera, también conocidos como "Ángel de la muerte" o "Ángel destructor", en una zona del sur del estado de Vermont; foto usada con la autorizacion de Beug, Michael W., Introducción a los hongos, Evergreen State College, Olympia, WA.


