El Departamento de Salud del estado y el FDA advierten que se debe evitar comer el tomalley de la langosta
ALBANY, N.Y. (Agosto de 2008) – El Departamento de Salud del estado recientemente recordó a todos los neoyorquinos que eviten a toda costa comer tomalley, la substancia verde que se encuentra en el interior de la langosta norteamericana. La advertencia se debe a una potencial contaminación con niveles riesgosos de la toxina que puede causar Envenenamiento Paralizante por Consumo de Mariscos (PSP por sus siglas en inglés). Esta advertencia se refiere únicamente al tomalley y NO a la carne de la langosta, que puede ser consumida normalmente Este aviso refuerza la advertencia sobre el tomalley recientemente publicada por la FDA (Administración de alimentos y medicamentos de los estados Unidos).
El Tomalley, también llamado hepatopáncreas, mostaza o hígado, se encuentra en la cavidad corporal de la langosta. Se han descubierto altos niveles de toxinas de PSP en el tomalley de la langosta norteamericana. El hervirlas no destruye estas toxinas. La langosta norteamericana se pesca en las aguas del Océano Atlántico desde el nordeste de Canadá hasta Carolina del Sur.
La presente advertencia está vigente para todo tipo de langostas norteamericanas, independientemente del sitio donde hayan sido criadas.
La toxina PSP es producida por un alga asociada con la llamada "marea roja" (reproducción acelerada de microorganismos conocidos como microalgas). No está claro de qué manera las toxinas producidas por las algas se concentran en la substancia verde o tomalley de las langostas. En años anteriores, las pruebas de esta substancia habían detectado niveles muy bajos de la toxina PSP. Este año, sin embargo, se encontraron altos niveles en langostas extraídas de aguas del norte de Nueva Inglaterra y del este de Canadá, que habían sido afectadas por la "marea roja".
Los primeros síntomas de envenenamiento PSP incluyen hormigueo o adormecimiento de los labios, la lengua, la cara o el cuello. Estos síntomas pueden producirse minutos después de haber comido la porción contaminada, o bien pueden tardar de una a dos horas en presentarse. Los síntomas pueden avanzar y producir la sensación de hormigueo o adormecimiento en los dedos de las manos y los pies y luego pérdida de control de los brazos y las piernas, seguida por dificultad para respirar. Algunas personas han indicado una sensación de estar flotando o de sentir náuseas. Si se ha consumido una cantidad muy alta de toxinas, los músculos del pecho y del abdomen podrían paralizarse y tener como consecuencia la muerte de la persona afectada. Toda persona que experimente cualquiera de los síntomas mencionados debe buscar inmediatamente atención médica.
Durante muchos años, el Departamento de Salud del estado ha mantenido la advertencia de evitar comer el tomalley de los cangrejos y las langostas debido a la alta concentración en él de cadmio, PCB (bifenilo ploriclorado) y otros contaminantes. Debido a que estos contaminantes químicos se trasladan al líquido en que se cocinan los crustáceos, el Departamento de Salud del estado también aconseja deshacerse de ese líquido.
Para otros informes llame a su departamento local de salud. Más información disponible en el portal del FDA en http://www.fda.gov/bbs/topics/NEWS/2008/NEW01866.html


