La reducción de la diabetes entre los hispanos uno de los objetivos del Programa de Prevención de la Obesidad del gobernador Paterson

ALBANY, NY. (Febrero 12 de 2009) - El nuevo plan de prevención de la obesidad presentado por el gobernador David A. Paterson se propone reducir y prevenir la obesidad infantil y varias afecciones relacionadas con ella, como la diabetes tipo 2, para así confrontar un aspecto crítico en la salud pública, que afecta de manera particularmente severa a la población hispana en el estado de Nueva York.

El plan de cinco puntos del gobernador incluye:

  • Crear un nuevo fondo de préstamos para aumentar el número de mercados que ofrecen alimentos saludables en comunidades de bajos ingresos;
  • Prohibir las grasas saturadas o trans-fats en los restaurantes;
  • Prohibir la venta de "comida-chatarra" en las escuelas;
  • Exigir que se coloquen carteles de calorías en los restaurantes de cadena; y
  • Establecer un impuesto a las bebidas azucaradas.

Además, la primera dama del estado, Michelle Paige Paterson, ha lanzado "Pasos Sanos hacia Albany: el desafío de la primera dama, una iniciativa en los campos de la salud y el bienestar que anima a los niños a involucrarse diariamente en actividades físicas para estar en buena forma.

"Una de las más preocupantes proyecciones de salud es el gran número de niños obesos en Nueva York, quienes, a menos que se haga algo, se convertirán en adultos obesos, y muchos de ellos sufrirán de diabetes", afirmó el Comisionado de Salud del estado de Nueva York, el doctor Richard F. Daines. "El programa de prevención de la obesidad del gobernador Paterson es el plan más apropiado en el momento más indicado para confrontar la epidemia de obesidad infantil".

Entre los niños de 2 a 5 años en el estado de Nueva York, el 20.1 por ciento de los hispanos son obesos, comparados con el 13.8 por ciento entre los afro-americanos y el 12.4% entre los blancos.

Entre los estudiantes de secundaria, las tasas de obesidad son del 13.1% para los hispanos, 12.9% para los afro-americanos, y 10.1% para los blancos.

A nivel estatal, más del 60 por ciento de la población adulta es considerada como obesa o con sobrepeso.

La obesidad has sido vinculada a varias enfermedades crónicas evitables, que incluyen la diabetes tipo 2, las afecciones cardiacas, el asma, la hipertensión y algunos tipos de cáncer. Anteriormente, la diabetes tipo 2 generalmente ocurría entre los adultos, pero en la actualidad los profesionales de la salud están encontrando casos de diabetes tipo 2 entre los niños, debido a las tasas crecientes de obesidad infantil.

La obesidad afecta de manera desproporcionada a los niños hispanos, quienes "presentan mayores índices de obesidad y sobrepeso y en consecuencia tienen mayor riesgo de contraer diabetes tipo dos", según un artículo reciente en Conciencia News, una publicación patrocinada en parte por la Fundación Nacional para las Ciencias.

El artículo menciona el exceso de consumo de azúcar y una nutrición deficiente como los principales factores que contribuyen a la obesidad entre los niños hispanos. El artículo afirma: "Esto muchas veces es debido a la falta de conocimiento de los padres sobre lo que consiste una dieta saludable para sus hijos, quienes incluso consumen todos los días alimentos altos en azúcar como cereales y helados".

El consumo excesivo de azúcar es un factor primordial en las tasas record de obesidad entre los niños en general en el país, que se han triplicado desde 1960. Para afrontar este problema creciente, el gobernador Paterson ha propuesto un impuesto del 18 por ciento para las gaseosas no dietéticas y otras bebidas que contengan cantidades elevadas de azúcar. Se estima que este impuesto reduciría el consumo de bebidas azucaradas en un 5 por ciento y generaría $404 millones de dólares en ingresos para utilizar en programas de salud preventiva.

Investigaciones recientes han demostrado que por cada gaseosa adicional de 12 onzas que un niño consuma a diario, el riesgo de que se vuelva obeso aumenta en un 60 por ciento. La cantidad de gaseosas (dietéticas y no dietéticas) que consumen semanalmente los estadounidenses se ha duplicado desde 1970, de un promedio de cinco latas a un promedio de once. El aumento en el consumo de gaseosas no dietéticas aporta 13 libras adicionales de azúcar en la cantidad que ingiere al año cada persona.

El Departamento de Salud del estado ha tomado medidas adicionales para reducir la obesidad infantil, incluyendo la implementación de cambios claves en el paquete alimenticio para las madres y niños de bajos ingresos a través del programa federal WIC.

El nuevo paquete alimenticio de WIC incluye una reducción en el contenido de grasas de los alimentos, un aumento en el contenido de fibra, y un aumento en las verduras y frutas, con cupones para comprar durante todo el año frutas y verduras frescas, congeladas o enlatadas. El paquete también incluye incentivos especiales para las madres lactantes. Amamantar a un bebé lo protege de la obesidad a comienzos de la infancia y más adelante.

Más información sobre la prevención de la obesidad y la diabetes está disponible en los siguientes portales de Internet del Departamento de Salud del estado de Nueva York:

Más información sobre el Nuevo paquete alimenticio de WIC se encuentra en: