El Comisionado de Salud del estado recomienda a los neoyorquinos tomar medidas de precaución este verano al ir a nadar

ALBANY, NY. (Julio 14 de 2009) – El doctor Richard F. Daines, Comisionado de Salud del estado, recomendó a todos los neoyorquinos que sigan durante este verano unas cuantas reglas básicas de seguridad al ir a nadar con el fin de prevenir accidentes.

"No obstante que el verano es una época de diversión, también es cierto que puede llegar a ser una época de muchos peligros, especialmente para los niños, cuando no se siguen ciertas reglas básicas relacionadas con las actividades de recreación acuáticas practicadas por estos días", afirmó el comisionado Daines. "El seguir estas reglas básicas al momento de ir a nadar puede prevenir accidentes fatales por inmersión en el agua y lesiones en la espina dorsal. Es muy importante que todos los neoyorquinos, adultos y niños por igual, aprendan por su cuenta todo lo relacionado con la seguridad en el agua pues de esta forma pueden prevenir accidentes innecesarios".

Los funcionarios del departamento de salud locales y estatales se encargan de la regulación y vigilancia de aproximadamente 6.250 piscinas y unas 1.300 playas públicas en cumplimiento del código sanitario del estado. Nadar en una piscina o una playa supervisada por las autoridades de salud proporciona un ambiente sano y seguro, en donde se cuenta con adecuada vigilancia y fácil acceso a equipos de salvamento.

En promedio, cada año aproximadamente 120 residentes del estado de Nueva York sufren accidentes fatales por ahogamiento; alrededor de ocho de estos casos ocurren anualmente en instalaciones acuáticas que cuentan con supervisión. Del total de todos los casos fatales por inmersión en el agua que tuvieron lugar en todo el estado la cifra más alta correspondía a los niños menores de 2 años. Otro porcentaje alto de accidentes fatales por inmersión en el agua corresponde a los adolescentes, los adultos jóvenes y los mayores de 65 años.

Más de la mitad de accidentes fatales por inmersión en el agua en el caso de niños menores de cinco años tuvieron lugar en piscinas de residencias privadas. Los casos de ahogamiento ocurren de forma muy rápida, silenciosa y a menudo tienen lugar cuando el niño no es supervisado por un adulto o cuando se le descuida por un breve lapso de tiempo.

Como una forma de reducir los riesgos de accidentes fatales por ahogamiento en los niños se recomienda seguir los siguientes pasos:

  • Asegúrese que los niños estén constantemente supervisados por un adulto cuando se encuentren dentro o cerca del agua.
  • Instale una valla alrededor de su piscina, jacuzzi o alberca que tenga no menos de un metro veinte de altura y asegúrese que la separación entre los listones de la valla no sea superior a los diez centímetros.
  • Asegúrese que el portón de la valla se cierre y se trabe automáticamente y que los pestillos estén a una altura por fuera del alcance de los niños.
  • Enséñele a los niños a nadar lejos de los sumideros de agua de la piscina.
  • Remueva del área de la piscina flotadores, pelotas y otros juguetes inmediatamente después de su uso. (La presencia de estos juguetes en el agua puede ser una tentación para los niños quienes podrían querer entrar a la piscina o asomarse a su borde con el riesgo de caer al agua).
  • No consuma bebidas embriagantes mientras esté nadando o si tiene a su cargo el cuidado de niños que se encuentren inmersos en cualquier superficie de agua.
  • Extreme las precauciones si uno de los adultos que supervise al niño o niños tiene algún tipo de enfermedad o problemas médicos – tales como trastornos convulsivos, diabetes o si sufre del corazón – que pueda ocasionar alguna discapacidad o pérdida de la conciencia al momento de dentro del agua.
  • Prepárese para las emergencias por inmersión en el agua y tenga siempre cerca un teléfono inalámbrico, números telefónicos de emergencia, un botiquín de primeros auxilios, así como un equipo de salvamento cerca a la piscina.
  • Tenga en cuenta que las superficies de agua que se encuentran en la naturaleza pueden presentar otros riesgos, tales como corrientes, aguas profundas y acantilados que pueden poner en riesgo incluso a un nadador experimentado.
  • Aprenda la resucitación cardiopulmonar (CPR), y de primeros auxilios y técnicas de rescate en el agua.

Adicionalmente al ahogamiento por inmersión en el agua también debemos recordar lo peligroso que pueden resultar los accidentes por clavar de cabeza en una superficie de agua. se calcula que cada año en los Estados Unidos tienen lugar unos 500 accidentes que involucran lesiones severas en la espina dorsal como resultado de clavar en el agua, y de esas 500 lesiones más de la mitad terminan en cuadriplegia.

Para prevenir lesiones en la espina dorsal, se aconseja a los nadadores no clavar en aguas poco profundas o superficies de agua de profundidad desconocida, o en superficies de agua que conlleven el riesgo de presentar bajo el agua obstáculos como rocas o troncos. La Cruz Roja Americana recomienda que el agua tenga un mínimo de dos metros de profundidad para quienes practican clavados en el agua.

Para obtener información adicional sobre seguridad en el agua visite el portal http://www.nyhealth.gov/environmental/outdoors/swimming/