Un año después del aumento del impuesto estatal al cigarrillo, el número de fumadores se encuentra en el nivel más bajo que se ha registrado jamás

El porcentaje de fumadores adultos por debajo del promedio nacional

ALBANY, N Y (4 de junio de 2009) – Un año después de que el estado de Nueva York aumentó sustancialmente el impuesto indirecto a los cigarrillos, el número de fumadores adultos en el estado se encuentra en el nivel más bajo que se haya registrado jamás, anunció el Departamento de Salud.

Una reciente investigación estatal sobre el tema encontró que en el 2008 el 16.7 por ciento de los adultos neoyorquinos eran fumadores, una disminución de un 12 por ciento con relación al 2007, y que equivale a casi 310.000 menos fumadores adultos.

El tres de junio de 2008 el impuesto estatal indirecto a los cigarrillos subió en $1.25 dólares por cajetilla para sumar un total de $2.75 dólares, que en ese momento equivalía al impuesto estatal a los cigarrillos más alto en el país.

Distintas investigaciones han demostrado que este impuesto constituye la manera más efectiva de reducir el hábito, pues el alza de precios lleva a muchas personas a dejar de fumar y evita que un gran número de jóvenes se inicien en el hábito. La campaña Tobacco Free Kids (Jovencitos sin tabaco) calculó que el impuesto adicional de $1.25 dólares evitará que más de 243.000 niños neoyorquinos se hagan fumadores y motivará a otros 140.000 neoyorquinos a dejar el cigarrillo de manera permanente.

"Por primera vez el porcentaje de fumadores adultos ha bajado de la cifra de 17 por ciento, que es bastante inferior al promedio nacional", aseguró el Comisionado de Salud del estado de Nueva York, el doctor Richard F. Daines. "Las estadísticas que acaban de reportarse muestran que los esfuerzos que hace Nueva York para controlar el tabaco están teniendo un impacto y que el mantener alto el precio de los cigarrillos es una intervención efectiva que ha ayudado a 310.000 neoyorquinos a convertirse en exfumadores, y por lo tanto pueden tener vidas más saludables y más prolongadas".

El Programa de Control de Tabaco del estado de Nueva York promueve normativas que respaldan las áreas libre de humo tanto en sitios cerrados como abiertos, al igual que precios altos en los productos derivados del tabaco, para evitar que los jóvenes se inicien en el hábito y para que los adultos decidan dejarlo. El programa extiende el acceso a servicios de ayuda para dejar de fumar, incluyendo más apoyo a la línea telefónica gratuita para dejar de fumar del estado de Nueva York (1-866-NY-QUITS), así como mayor apoyo a las campañas de los medios de comunicación diseñadas para incrementar el conocimiento del público sobre los peligros del uso de tabaco y motivar a los fumadores a dejar el hábito de manera definitiva.

El aumento del impuesto al cigarrillo el año pasado, junto con un aumento a nivel federal de 61 centavos que entró en efecto este mes de abril, han resultado en un número record de llamadas a la línea telefónica gratuita para dejar de fumar del estado de Nueva York. Desde el tres de junio del 2008, cuando entró en vigor el aumento del impuesto estatal, esta línea ha recibido más de 220.000 llamadas y ha distribuido medicamentos gratis para el remplazo de la nicotina a más de 140.000 fumadores que se encuentran en el proceso de romper con su adicción.

Adicionalmente, durante ese mismo período las campañas vigorosas y emocionalmente cargadas en los medios de comunicación sobre los efectos devastadores en la salud que tiene el cigarrillo han motivado a más de 200.000 fumadores a contactar la línea gratuita para dejar de fumar para recibir orientación y medicamentos para remplazar la nicotina. Otros miles de neoyorquinos se sienten motivados a tratar de dejar el hábito por su propia cuenta.

Más información sobre ayuda para dejar de fumar se encuentra disponible llamando a la línea telefónica gratuita para dejar de fumar (1-866-NY-QUITS, 1-866-697-8487) o en su portal de Internet, www.nysmokefree.com, que tiene una sección en español.