Los cabilderos de la industria de las bebidas arrecian sus acciones contra el impuesto a las sodas, y sin embargo declaran que el impuesto está muerto
El Comisionado de Salud del estado menciona la publicidad engañosa
ALBANY, NY (2 de abril de 2010) – El comisionado de Salud del estado de Nueva York, el doctor Richard F. Daines, hizo pública en el día de hoy la siguiente declaración:
"Los cabilderos de la industria de las bebidas han arreciado sus acciones para oponerse al impuesto estatal a las bebidas azucaradas que está en consideración y que según los estudios realizados ayudará a proteger a los niños del estado contra la obesidad… y sin embargo siguen diciendo que el impuesto ya está muerto. Las emisoras de radio y televisión están transmitiendo más y más publicidad al respecto, al mismo tiempo que los cabilderos planean más protestas fabricadas por ellos mismos. Evidentemente no creen que falleció el impuesto".
"Lo que me parece más preocupante con los esfuerzos intensificados de los cabilderos de la industria de las bebidas es el extremo a que son capaces de llegar para desinformar a los neoyorquinos. Un nuevo comercial para televisión de la Asociación Estadounidense de Bebidas presenta de manera falsa el impuesto a las sodas y otras bebidas azucaradas, afirmando que "va a afectar por completo lo que usted paga en comestibles".
"Vamos a hablar con claridad. El impuesto afectaría solamente a las sodas y otras bebidas que contienen una gran cantidad de azúcar añadida, algo que ha sido vinculado a las tasas crecientes de obesidad y diabetes. El impuesto no afectará a las sodas dietéticas ni a los jugos 100 por ciento puros. Y tampoco va a afectar el precio del agua, la leche o de cualquiera de los productos nutritivos necesarios para alimentar a una familia".
"De hecho, se pueden comprar todos los alimentos que necesita una familia sin necesidad de pagar este impuesto. Esto se debe a que, al contrario de los huevos, la leche, el pan y otros productos alimenticios incluidos en la lista de compras, las bebidas azucaradas no son esenciales para una dieta saludable".
"El consumo excesivo de este tipo de bebidas pone en peligro la salud de su familia ya que aumenta el riesgo de sobrepeso y el riesgo de contraer diabetes, enfermedades del corazón, asma y artritis, asociadas todas ellas con la diabetes. El estado de Nueva York gasta cada año cerca de 8.000 millones de dólares para tratar estas afecciones, una cantidad que terminamos pagando todos a través de los impuestos para Medicaid y Medicare".
"Este impuesto será una señal en dólares y centavos para que las familias cambien sus preferencias a otras bebidas de menor precio y más saludables, como el agua, la leche baja en grasa y las sodas dietéticas".
"No se dejen desinformar por la publicidad de los cabilderos de la industria de las bebidas cuando traten de asustarlos hablando de que el impuesto va a aumentar sus gastos de alimentación. Los profesionales de la salud pública y del cuidado de la salud a lo largo y ancho de Nueva York están de acuerdo en que un impuesto de un centavo por onza a las bebidas azucaradas mejorará la salud de los neoyorquinos y reducirá los costos del cuidado de la salud. Al mismo tiempo proporcionará ingresos para nuestros servicios médicos y de prevención así como para continuar nuestro combate contra la obesidad".


