El impuesto revisado a las bebidas azucaradas es aún mejor para las cinturas y las billeteras de los neoyorquinos, dice el Comisionado de Salud

ALBANY, NY (21 de mayo de 2010) – El doctor Richard F. Daines, Comisionado de Salud del estado de Nueva York (DOH), alabó hoy la revisión propuesta por el gobernador Paterson al impuesto a las bebidas azucaradas, de tal modo que las bebidas bajas en caloría y el agua embotellada sean exentas de impuestos de venta estatales y locales.

"La propuesta del gobernador significa un precio diferencial aún más dramático entre las bebidas azucaradas altas en calorías, las cuales están contribuyendo de manera significativa a la crisis de obesidad nacional, y las opciones bajas en calorías", afirmó el Comisionado Daines. "La mejor opción para la salud de una persona será al mismo tiempo la mejor opción para la billetera".

El gobernador David A. Paterson había propuesto en enero que el estado decretara un impuesto de un centavo por cada onza en las bebidas azucaradas con el fin de recolectar fondos para programas del cuidado de la salud, reducir futuros costos en el campo de la salud pública al atacar de una vez la crisis de obesidad, y al tiempo ayudar a cerrar el boquete que existe en el presupuesto del estado de Nueva York, que ahora se estima en 9.200 millones de dólares.

El día jueves el gobernador propuso la eliminación de los impuestos de venta estatal y local al agua embotellada y a las bebidas con menos de diez calorías por un volumen de ocho onzas. Simultáneamente propuso expandir la base del impuesto de ventas para incluir bebidas de café o té embotelladas para su venta, si contienen más de diez calorías por un volumen de ocho onzas. Las bebidas de café o té bajas en calorías seguirían estando exentas de impuestos de venta estatales y locales.

La propuesta del gobernador aseguraría que los gobiernos locales no pierdan ingresos por impuestos de venta a consecuencia de la exención de impuestos a las bebidas bajas en caloría y el agua embotellada. El estado también se aseguraría de que no resultara afectada con la exención del impuesto de venta la Autoridad de Transporte Metropolitana (MTA).

"La obesidad está absorbiendo cada vez más el dinero que se destina al cuidado de la salud, y la situación solamente va a empeorar si no se efectúan cambios radicales", explicó el doctor Daines. "En el estado de Nueva York, el 60 por ciento de los adultos y casi dos tercios de los niños son obesos o bien presentan sobrepeso. Prevenir el poco saludable aumento de peso es menos costoso que el tratamiento de problemas de la salud agravados por la obesidad, incluyendo la diabetes, enfermedades del corazón, alta presión sanguínea, colesterol alto y cáncer".

"Bajo la propuesta revisada que ofrece el gobernador, la diferencia en precio de una botella de 20 onzas que contenga una bebida alta en calorías y el de una dietética con el mismo volumen sería de más de 30 centavos, ciertamente lo suficiente para afectar la selección de las compras impulsivas de una bebida", añadió el Comisionado. "Dejando de tomar una o dos bebidas altas en calorías por semana podría representar la diferencia para un niño entre tener un peso saludable y sufrir de sobrepeso".

Más de 80 estudios académicos y médicos durante el pasado par de años han demostrado que las bebidas azucaradas es la categoría alimenticia que está más fuertemente ligada con las crecientes tasas de obesidad. El Instituto de Medicina ha recomendado establecer impuestos a estas bebidas para incrementar su precio y desanimar su consumo excesivo.

El doctor Daines afirmó que confiaba en que este incentive agregado para comprar bebidas bajas en calorías aumentaría el apoyo del público al impuesto, recalcando que la mayoría de organizaciones directamente asociadas con la salud ya han anunciado su apoyo a que se decrete un impuesto a las bebidas azucaradas, incluyendo la Academia de Medicina de Nueva York, la Asociación de Hospitales Greater New York, la Asociación para la salud del estado de Nueva York, El Centro para la Ciencia con un Interés del Público, la Asociación de Cuidado de la Salud Comunitaria del estado de Nueva York, el capítulo neoyorquino de la Asociación Estadounidense de Pediatras, la Asociación Médica del estado de Nueva York, la Academia Estatal de Médicos de Familia, la Asociación Dental del estado de Nueva York y la Asociación de Enfermeras del estado de Nueva York. Más de 100 organizaciones han firmado la declaración de apoyo redactada por la Academia de Medicina, que se encuentra en www.nyam.org .

Los elementos en la propuesta del gobernador son:

  • El impuesto a las bebidas azucaradas tal como se propuso en el Presupuesto Ejecutivo 2010-11 permanecería en aproximadamente un centavo por onza –un impuesto indirecto de $7.68 por galón para los almíbares (siropes) en forma de bebida o los almíbares simples y de $1.28 por galón para las gaseosas embotelladas, en polvo o productos de base.
  • Los actuales impuestos estatales y locales serían eliminados para las bebidas bajas en calorías (10 o menos calorías por ocho onzas) y el agua embotellada. El estado se aseguraría que los gobiernos locales no resulten perjudicados al perder ingresos a consecuencia de la eliminación de impuestos de venta.
  • La base de los impuestos de ventas estatales y locales sería expandida para incluir bebidas de café o té embotelladas para su venta si contienen más de diez calorías por un volumen de ocho onzas. Las bebidas de café o té bajas en calorías no se incluirán en la expansión y seguirían estando exentas de impuestos de venta estatales y locales.
  • En algunas áreas del estado, el impuesto de ventas incluye una porción para financiar la MTA. La propuesta del gobernador se aseguraría de que no resultara afectada con la exención del impuesto de venta la MTA.
  • De acuerdo con la Oficina del Presupuesto, las propuestas recién revisadas aportarían según se calcula unos $370 millones de dólares al presupuesto 2010-11, y anualmente unos $815 millones.