El Comisionado de Salud del estado insta a los padres a actualizar las vacunas de sus hijos antes de que comience el período escolar

Menciona aumento en casos de paperas propagadas por viajeros internacionales; los casos de tos ferina (tos convulsiva) siguen siendo altos

ALBANY, NY (19 de agosto de 2010) – Con miras al retorno de los niños a la escuela, el Comisionado de Salud del estado, el doctor Richard F. Daines, les recomienda a los padres asegurarse de que estén al día con las vacunas de sus hijos.

"El estar inmunizados es fundamental para proteger la salud de nuestros hijos y de nuestras comunidades de las enfermedades graves", afirmó el Comisionado Daines. "Los bebés y los niños pequeños son especialmente vulnerables a enfermedades como el sarampión y la tos ferina que se pueden prevenir con vacunas".

"El gran éxito que han tenido estas vacunas en los Estados Unidos al detener la propagación de enfermedades quizás ha despertado una excesiva confianza del público", afirmó el doctor Daines. "Sin embargo, no debemos olvidar que no hace mucho tiempo, enfermedades como el sarampión, las paperas, la rubéola y la tos ferina (tos convulsiva) provocaban enfermedades graves y en algunos casos provocaban la muerte. Estas enfermedades permanecen activas, especialmente en países que carecen de programas efectivos de vacunación".

"Los beneficios de la inmunización contra las paperas, la tos ferina y otras enfermedades son algunos de los logros más significativos alcanzados por la salud pública en épocas recientes", explicó el doctor Guthrie Birkhead, Comisionado Adjunto de la Oficina de Salud Pública del Departamento de Salud del estado (DOH, por sus siglas en inglés) y presidente del Comité Consultivo Nacional de Vacunas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. "Algunos casos recientes nos sirven como recordatorio de que las enfermedades prevenibles por vacunación aún se pueden dar y siguen dándose".

En años recientes se han incrementado los casos de algunas enfermedades. En el 2005, únicamente ocurrieron 314 casos de paperas en todos los Estados Unidos. Pero en el 2009, un brote que tuvo lugar durante el mes de junio en un campamento de verano para niños en las afueras del estado de Nueva York, provocó que más de 3.500 personas, en los estados de Nueva York y Nueva Jersey, resultaran afectadas con paperas. En la mayoría de los casos se trataba de niños y adolescentes entre los 7 y los 18 años de edad. Este brote se originó después de que un niño de 11 años de edad asistiera al campamento de verano, tras su regreso de un viaje al Reino Unido, donde contrajo el virus de las paperas.

"Este brote de paperas nos sirve para recordarle a los padres de familia el hecho de que algunas enfermedades, aunque ya no son comunes en el estado de Nueva York, sí se encuentran circulando fuera de los Estados Unidos", afirmó el doctor Birkhead. "Los niños que no han sido vacunados se encuentran en mayor riesgo cuando viajan a zonas donde el virus está activo, pudiendo enfermarse y traer consigo el virus al momento de regresar a sus casas. El tener a los niños inmunizados protege a todos, pues es la mejor forma de asegurarse de que estas enfermedades no se vuelvan activas dentro de nuestras comunidades".

La ley del estado exige que todos los niños matriculados en las escuelas, guarderías y pre-kínder estén inmunizados contra las paperas. El calendario de inmunizaciones del estado recomienda que la vacunación contra el sarampión sea administrada como parte de una dosis múltiple de vacunas que combine la de sarampión, la de la rubéola y la de las paperas (MMR, por sus siglas en inglés) y se aplique entre los 12 y los 15 meses y nuevamente entre los 4 y los 6 años.

Según algunos estudios realizados, la tos ferina, otra de las enfermedades prevenibles por vacunación, en estos momentos está alcanzando altos niveles en el estado de Nueva York, con 163 casos reportados en el estado en comparación con los 88 casos reportados en el primer semestre del 2009. En el estado de California siete niños han muerto este año en relación con una epidemia de tos ferina que ha afectado a más de 2.100 personas. Se trata de un aumento de seis veces en el número de casos de tos ferina reportados en California durante el mismo período del año pasado. Hasta la fecha, no ha habido muertes infantiles asociadas con la tos ferina en el estado de Nueva York.

"Puesto que la tos ferina es más peligrosa en niños menores de un año, quienes están demasiado pequeños para haber completado la serie entera de vacunas, es muy importante que sus hermanos mayores estén completamente vacunados de tal manera que esta enfermedad no pueda llegar al hogar", afirmó el doctor Daines. "La tos ferina se transmite principalmente de persona a persona por contacto directo con moco o secreciones de la nariz y la garganta de personas infectadas y puede propagarse fácilmente a los niños más pequeños por parte de los niños mayores."

Los niños deben ser vacunados contra la tos ferina como parte de una vacuna combinada contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTaP, por sus siglas en inglés) aplicada a los 2 meses, a los 4 meses, a los 6 meses, de los 12 a los 18 meses y de los 4 a los 6 años.

Adicionalmente, una nueva ley estatal exige que los niños de 11 años que entran a sexto grado, sean vacunados contra la tos ferina con una vacuna conocida como la Tdap, ya que la protección proporcionada por las vacunas anteriores se desvanece con el tiempo. Los adultos también pueden cacunarse contra la tos ferina como una forma de brindar protección a los niños más pequeños que no tienen la edad suficiente para ser vacunados.

La seguridad de las vacunas se ha convertido en un tema que preocupa a algunos padres debido a algunas publicaciones en los medios de comunicación que citan un supuesto vínculo entre las vacunas infantiles y el autismo. Las comunidades médicas y científicas han examinado detenidamente las pruebas y no han encontrado ninguna asociación entre la vacuna y el autismo. La seguridad de todas las vacunas es estudiada a fondo antes de su licencia para uso público, y hay un fuerte sistema en marcha para ayudar a los científicos a supervisar la seguridad de las vacunas.

Al igual que cualquier medicamento, las vacunas pueden causar efectos secundarios leves. Los eventos adversos de tipo grave a causa de las vacunas son muy escasos. Los padres deberían buscar información relacionada con las vacunas en fuentes reconocidas, como lo son los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, y el Comité Asesor de Prácticas de Inmunización.

El doctor Birkhead instó a los padres a programar citas cuanto antes para sus hijos con el fin de que puedan estar vacunados a tiempo para su regreso a clases en este período de otoño. Cierto tipo de vacunas son exigidas y recomendadas para los menores entre los 6 meses y los 18 años de edad con el fin de poder asistir a la escuela. Los niños que están atrasados en sus vacunas aún pueden ponerse al día con ellas. Los registros de todas las vacunas recibidas deben ser llevados a las citas de inmunización.

El Cronograma de Inmunización para Niños y Adolescentes recomendado por el estado de Nueva York, al igual que los Requisitos de Vacunación para el Ingreso a la Escuela están disponibles en el portal del Departamento de Salud del estado en: www.nyhealth.gov/prevention/immunization/childhood_and_adolescent.htm