Departamentos de Salud del estado y de la ciudad promueven la lactancia materna durante la Semana Mundial de la Lactancia Materna

Comisionados de la Salud del estado y la ciudad de Nueva York hacen un llamado a los hospitales para promover la lactancia materna

ALBANY, NY (4 de agosto de 2011) – En reconocimiento de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que tuvo lugar del 1 al 7 de agosto, el Comisionado de Salud del estado, el doctor Nirav R. Shah y el Comisionado de la Salud de la ciudad de Nueva York, el doctor Thomas Farley, instaron a las mujeres embarazadas y a las nuevas madres a aprender sobre los beneficios de la lactancia materna para sus bebés y para ellas mismas.

"Las evidencias médicas muestran claramente que la lactancia es fundamental para el crecimiento y el desarrollo saludable de los niños al tiempo que proporciona importantes beneficios para la salud de las madres", expresó el Comisionado Shah. "La Semana Mundial de la Lactancia Materna ofrece una oportunidad para crear conciencia sobre esta práctica y fortalecer los esfuerzos que buscan apoyar a las madres que toman la opción saludable de amamantar".

"Las madres deberían amamantar a sus bebés únicamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida", afirmó el Comisionado Farley. "Los bebés alimentados con fórmula tienen más probabilidades que los bebés amamantados de padecer infecciones, enfermedades diversas, y otros problemas de salud como el asma infantil, la diabetes, la obesidad y de morir como consecuencia del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SIDS, por sus siglas en inglés)".

El aumento de la tasa de lactancia materna es una estrategia rentable de salud pública al reducir las enfermedades infantiles y la obesidad y alcanzar mayores beneficios para la salud, alcanzando los mejores resultados en aquellos bebés que son alimentados exclusivamente con leche materna.

Se ha descubierto que los bebés amamantados tienen menos episodios de enfermedades respiratorias agudas, infecciones de oído y de virus estomacales, así como una menor incidencia de muerte súbita y un menor riesgo de asma en el futuro. La lactancia materna también beneficia a las madres al reducir el sangrado después del parto y la anemia, y al disminuir el riesgo de cáncer de mama y de ovario.

Por otra parte, también se ha concluido que los costos de la atención a la salud para los bebés que reciben exclusivamente leche materna durante los primeros tres meses de vida se reducen en 475 dólares en el primer año del bebé, en comparación con los bebés que reciben leche de fórmula.

Acorde con las regulaciones estatales, los hospitales deben tener políticas y procedimientos que permitan asegurarse de que los niños alimentados con leche materna sólo reciban alimentación suplementaria con leche artificial si así se hiciera necesario en el caso de enfermedades del recién nacido o de la madre. Las regulaciones también restringen a los hospitales de distribuir paquetes con muestras gratuitas de leche de fórmula a menos que exista una orden específica por parte del médico encargado o que sea una solicitud directa de parte de la madre.

En el 2010, el 76% de los recién nacidos sanos en el Estado de Nueva York y en los hospitales de Nueva York fueron amamantados, lo que está por debajo de la meta del 82 por ciento trazada por el programa Gente Saludable 2020 por el Departamento de Salud y de Servicios Humanos de los Estados Unidos. Entre las mujeres que amamantaron en los hospitales, el 61% de las mujeres que dieron a luz en los hospitales y el 48% de mujeres en el resto del estado, informaron que sus bebés también recibieron leche de fórmula en los hospitales, una práctica que los departamentos de salud de la ciudad y del estado buscan disminuir. Los porcentajes de niños alimentados exclusivamente con leche materna varía mucho de unos hospitales a otros, lo que refleja las diferencias entre las políticas del hospital y la práctica.

Las principales organizaciones de salud, tales como la Academia Americana de Pediatría, la Dirección General de Sanidad de los Estados Unidos y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan que los bebes se alimenten exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de su infancia y de esta forma asegurar que el niño reciba una nutrición fundamental y apoyo emocional. Estas organizaciones también aconsejan a las madres continuar alimentando a su bebe exclusivamente con leche materna hasta que el niño cumpla al menos un año.

Los departamentos de salud estatales y municipales continuarán trabajando con el personal de los hospitales, los proveedores de atención a la salud, los expertos en lactancia materna y otros grupos interesados, incluyendo asociaciones de hospitales y a la Coalición para la Lactancia Materna de la ciudad de Nueva York, para mejorar las prácticas de atención a la maternidad en los hospitales y aumentar la promoción la protección y el apoyo a nivel estatal de la lactancia materna.