Departamento de Salud del estado: las inundaciones podrían afectar algunos sistemas de suministro de agua potable
Los pozos privados que han sido inundados deben ser desinfectados antes de su uso
ALBANY, NY (31 de agosto de 2011) – A raíz de las extensas inundaciones en muchas áreas del estado de Nueva York que se presentaron tras el paso del huracán Irene, el Departamento de Salud del estado recomendó a los neoyorquinos cuyos sistemas de suministro de agua privados han sido afectados por las tormentas que tomen las precauciones adecuadas con el fin de asegurarse de que el agua sea potable. A las personas que dependen de los sistemas públicos de suministro de agua potable se les recomienda seguir las instrucciones impartidas por los departamentos de salud locales.
"La salud y la seguridad son siempre prioridad en casos de desastres naturales y las personas deben ser conscientes de que el impacto del huracán podría afectar su agua potable", afirmó el Comisionado de Salud, el doctor Nirav R. Shah. "Instamos a las personas a tomar precauciones para proteger su salud y su seguridad, sobre todo si usan pozos privados de agua potable que han estado sumergidos por las aguas o si la calidad del agua ha cambiado visiblemente".
Pozos de agua privados
Si el área alrededor de un pozo privado se ha inundado o existe alguna sospecha o riesgo de que el suministro haya sido contaminado por las inundaciones, se les recomienda a quienes hacen uso de ella no consumirla, no usar para cocinar, lavarse los dientes o bañarse el agua del pozo al tiempo que se insta a desinfectar el pozo. Los pozos en las zonas inundadas podrían estar contaminados con gérmenes transmitidos por el agua que pueden causar enfermedades graves. Hasta que el pozo sea correctamente desinfectado y probado, el agua utilizada para estos fines debe ser potabilizada como se explica a continuación o en su lugar debe utilizarse agua embotellada.
Algunas señales de alarma que nos indican que un pozo puede ser inseguro son: escombros, barro o agua, manchas de barro que indican que el pozo ha estado inundado; erosión o tierra inestable en la superficie de tierra alrededor del pozo; daños en el revestimiento del pozo; una tapa del pozo floja; olor, sabor o aspecto inusual en el agua del pozo; o cables o componentes eléctricos que estén a la vista.
Si se tienen sospechas de que el pozo ha sido inundado, la bomba del pozo no debe ser activada hasta que éste haya sido evaluado correctamente y reparado por un plomero o por otro experto en pozos de agua. Tenga cuidado con las descargas eléctricas si el sótano o el sistema eléctrico se ha inundado. Además, nadie debe beber, bañarse, cepillarse los dientes o cocinar con esta agua después de una inundación hasta que el pozo haya sido vuelto a colocar en uso tras una apropiada desinfección y limpieza. A menos que haya indicios de que el pozo ha sido afectado por derrame de combustibles, aceite u otros productos químicos, se puede hacer uso de esta agua para vaciar los inodoros.
Hasta que el pozo esté debidamente desinfectado debe utilizarse agua embotellada para lavar, beber o cocinar. El agua del grifo se puede utilizar si ésta ha sido potabilizada usando los siguientes métodos:
- Hervir el agua hasta que sea potable – Este método proporciona el agua más apropiada para el consumo humano. Coloque el agua a hervir y manténgala en ebullición durante un minuto. Después de enfriar se recomienda traspasar el agua repetidamente de un recipiente a otro para airearla – esto también mejorará el sabor.
- Yodo o pastillas de cloro para volver el agua potable – En primer lugar, verifique el vencimiento de las pastillas antes de usarlas y siga las instrucciones de uso en el envase. Usualmente una pastilla es suficiente para un litro de agua; el doble si el agua está turbia.
Para mayor información sobre cómo transformar el agua contaminada en agua potable consulte: http://www.health.ny.gov/environmental/water/drinking/flooding/docs/private_wells.pdf
Desinfección de un pozo
Contacte a un perforador de pozos certificado del Departamento de Conservación Ambiental del estado de Nueva York (DEC, por sus siglas en inglés) en caso de requerir información sobre cómo desinfectar su pozo y sobre tratamientos adicionales, si se requieren. Para quienes desean hacerlo por su propia cuenta, pueden encontrar información sobre cómo desinfectar un pozo e instrucciones paso a paso en el siguiente enlace: http://www.health.ny.gov/environmental/water/drinking/flooding/docs/private_wells.pdf
Después de que el pozo haya sido apropiadamente desinfectado y el cloro haya sido eliminado del sistema de agua, el agua debe ser analizada en busca de contaminación bacteriológica. Usted puede encontrar una lista de laboratorios certificados que realizan pruebas de agua potable en el siguiente enlace: http://www.wadsworth.org/labcert/elap/comm.html.
Continúe con la labor de hacer potable cualquier fuente de agua usada para el consumo o para la preparación de comidas, o use agua embotellada hasta que la prueba haya demostrado que el agua es potable y está libre de contaminación. Debe considerar la posibilidad de volver a hacer un análisis de su pozo semanas después de la inundación puesto que la contaminación subterránea después de una inundación puede impactar el pozo.
Sistemas públicos de suministro de agua potable
Los funcionarios de salud local y estatal del estado de Nueva York, al igual que los proveedores de agua son conscientes de que los niveles de turbiedad del agua son significativamente más altos de lo normal como resultado del paso del huracán Irene, y que la contaminación derivada de aguas residuales sin tratar está presente en muchos de los cursos de agua afectados. Los proveedores de agua están tomando las medidas apropiadas para asegurarse de que el agua sea adecuadamente tratada. Entre estas medidas se cuenta el monitoreo de forma más frecuente, el incremento del tratamiento químico y el asegurarse de que haya la correcta filtración. Los sistemas públicos de suministro de agua potable (los sistemas comunitarios de agua) están obligados a seguir las normas y procedimientos específicos para asegurar que el agua es apta para el consumo y para su uso y estos requisitos continúan en plena vigencia durante el período posterior al paso del huracán Irene.
Los sistemas públicos de suministro de agua potable del estado de Nueva York están obligados a vigilar los niveles de calidad del agua en cuanto a una variedad de sustancias químicas artificiales, contaminantes de origen natural, características físicas y patógenos microbianos y reportar de inmediato cualquier riesgo para la salud pública o situaciones de emergencia a sus departamentos de salud local o a la oficina distrital del Departamento de Salud del estado que estén encargadas de supervisar a las empresas de servicio público. Las empresas de servicio público trabajarán con el Departamento de Salud para identificar e iniciar una respuesta apropiada y deben notificar de cualquier cambio en las condiciones hasta que el problema haya sido resuelto. Estas empresas de servicio público son monitoreadas por los departamentos de salud locales o por el Departamento de Salud del estado de manera regular y ellos están llevando a cabo una supervisión más exhaustiva de los proveedores públicos de agua desde el paso del huracán Irene y luego tras las inundaciones que ha provocado.
Si las condiciones lo ameritan, el departamento de salud local puede emitir una orden para hervir el agua, orden que normalmente se prolonga de 24 a 48 horas, pero podría extenderse si el agua no se considera segura para beber o no debe ser utilizada para cocinar. Los consumidores deben cumplir con el aviso hasta que el departamento de salud local anuncie que éste ha sido levantado.
Los consumidores que deseen obtener información relacionada con la orden de hervir el agua la pueden encontrar en http://www.health.ny.gov/environmental/water/drinking/boilwater/.
También se encuentra disponible un folleto dirigido a los propietarios de vivienda y a otras personas con referencia a las inundaciones y a otros fenómenos meteorológicos severos en el siguiente enlace: http://www.health.ny.gov/publications/7064/.
Consejos de seguridad adicionales se pueden encontrar aquí.


