Lo Que Debe Saber Acerca de la Hepatitis C
Cómo identificar la hepatitis C en su cuerpo: exámenes de sangre y biopsias
Algunas personas con hepatitis C sufren un daño hepático grave. Otras nunca se enferman gravemente. La mayoría no manifiesta síntomas hasta que tienen problemas graves. ¿Cómo puede enterarse de qué manera la hepatitis C ha afectado su hígado?
Los exámenes de sangre son una manera de saber cómo la hepatitis C afecta su cuerpo. Existen dos tipos de exámenes de sangre que su médico puede indicar:
- Análisis de la función hepática, el cual mide las sustancias presentes en su sangre en busca de signos que alertan sobre daño hepático. Sin embargo, la hepatitis C puede ser engañosa. Su análisis de sangre puede ser normal incluso si su hígado está dañado. O el examen de sangre puede no ser normal aunque su hígado sea saludable. Los análisis de la función hepática son más útiles cuando se realizan de manera regular (una o dos veces por año) para observar los patrones del funcionamiento hepático a largo plazo.
- Análisis de la carga viral, el cual mide la cantidad de virus de la hepatitis C presente en su organismo. El análisis de la carga viral se realiza una vez cuando la enfermedad ha sido diagnosticada, y una o dos veces más cuando deben tomarse decisiones terapéuticas. Si usted decide recibir tratamiento para la hepatitis C, su médico usará los análisis de carga viral para confirmar si el tratamiento da resultados.
Los exámenes de sangre ayudan, pero no revelan toda la historia. Para tener una mejor idea de cómo la hepatitis C lo está afectando, es posible que su médico quiera ver su hígado directamente a través de una biopsia hepática.
>En las biopsias hepáticas, el médico utiliza una aguja larga y fina para extraerle una pequeña cantidad de tejido hepático. El médico examina el tejido para comprobar si está dañado. Esta es la manera más precisa de averiguar exactamente cómo la hepatitis C está afectando su hígado. No todas las personas con hepatitis C necesitan una biopsia hepática, pero ésta puede ser útil si está pensando en recibir tratamiento.
Para la mayoría de las personasas , las biopsias hepáticas no son dolorosas. No es necesario "dormirlo". El médico simplemente adormecerá el área del abdomen antes de la biopsia. Después de la biopsia, rara vez la persona sangra o presenta dolor intenso. Aunque no es frecuente, el médico le pedirá que permanezca en el hospital por unas horas después de la biopsia - aunque se sienta bien - para asegurarse de que no haya ninguna problema.


